Please follow and like us:

¿Qué es lo urgente y que es lo importante?

El gobierno y los políticos tienen confundidas las prioridades.

Mientras que las redes sociales y los políticos revientan en insultos y acusaciones, Guatemala se desangra en la vil indiferencia de quienes tienen el poder.

La carrera electoral y la búsqueda de llegar al poder, han enceguecido a los políticos de nuestro país. Los diputados y prospectos a candidatos presidenciales, se la pasan bailando el tango electoral y se olvidan de los problemas reales de nuestro país. El tango electoral tiene el ritmo de una marcha fúnebre que entierra con sus notas, la esperanza de un pueblo que anhela vivir en paz con trabajo y seguridad.

Guatemala se hunde en la inacción de sus hijos, que están cegados en la defensa de ideologías obsoletas, quienes responden a coyunturas y realidades del siglo pasado, creadas para sociedades que ya no existen.

Los titulares de los medios sólo destacan la lucha ideológica y las acusaciones de un bando hacia otro, los columnistas y jefes de redacción, se la pasan comentando los supuestos actos de corrupción y errores de sus adversarios. Mientras tanto, los índices de pobreza siguen igual y de eso, nadie dice nada.

Guatemala está en los primeros lugares de desnutrición, analfabetismo, mortalidad infantil, inseguridad, tráfico de drogas, trata de personas, inmigración ilegal, menores embarazadas, femicidio, falta de acceso a la salud y contaminación. ¡Eso es lo verdaderamente urgente!, ¡Eso es lo verdaderamente importante!

Se acerca la época de las cancioncitas pegajosas, de las promesas de campaña y de la magia o brujería electoral, que embrutece a los electores. La población vive un desencanto total, las necesidades, cada día son más apremiantes y los que antes se tragaban la mentira del politiquero, hoy están reacios, incrédulos y desconfiados. Al paso que vamos, el que va a ganar será el VOTO NULO o el abstencionismo.

¿Qué hacer para mejorar el país?

Alguien me compartió un análisis que describe la diferencia entre los países pobres y los ricos. Voy a compartir algunos extractos del mismo, ya que me parece importante, no sólo quejarse, sino también proponer una ruta de acción para lograr salir del atascadero en donde estamos.

Segúnel ensayo:“la diferencia no es la antigüedad del país y esto se demuestra con los casos de países como Paquistán y Egipto, que tienen miles de años de antigüedad y son pobres y pone de ejemplo a Australia y Nueva Zelanda, que hace poco más de 150 años eran casi desconocidos, y  hoy son países desarrollados y ricos.

La diferencia entre países pobres y ricos tampoco está en los recursos naturales con que cuentan, como es el caso de Japón, que tiene un territorio muy pequeño, del cual el 80% es montañoso y no apto para la agricultura y ganadería. Sin embargo, es una potencia económica mundial, pues su territorio es como una inmensa fábrica flotante que recibe materiales de todo el mundo y los exporta transformados, también a todo el mundo, logrando así su riqueza.

Por otro lado, tenemos una Suiza sin océano, pero tiene una de las flotas navieras más grandes del mundo; no tiene Cacao pero tiene el mejor chocolate del mundo; en sus pocos kilómetros cuadrados, pastorea y cultiva sólo cuatro meses al año ya que el resto es invierno, pero tiene los productos lácteos de mejor calidad de toda Europa.

Al igual que Japón, no tiene recursos naturales, pero da y exporta servicios, con calidad difícilmente superable.

Suiza es un país pequeño que ha vendido una imagen de seguridad, orden y trabajo, que lo han convertido en la caja fuerte del mundo.

Tampoco la inteligencia de las personas es la diferencia, como lo demuestran estudiantes de países pobres que emigran a los países ricos y logran resultados excelentes en su educación.

Otro ejemplo, son los ejecutivos de países ricos que visitan nuestras fábricas; al hablar con ellos nos damos cuenta de que no hay diferencia intelectual.

La ACTITUD de las personas es la diferencia.

Al estudiar la conducta de las personas en los países ricos, se descubre que la mayor parte de la población, sigue las siguientes reglas: 1.La Moral, como principio básico.2.El Orden y la Limpieza, 3.La Honradez, 4.La Puntualidad, 5.La Responsabilidad, 6. El Deseo de superación, 7.El Respeto a la Ley y los Reglamentos, 8. El Respeto por el derecho de los demás, 9. Su Amor al trabajo, 10. Su afán por el ahorro y la inversión”.

Ante esta reflexión surge la pregunta ¿Necesitamos más leyes?  ¿No sería suficiente con cumplir y hacer cumplir estas 10 simples Reglas? ¿No cree usted, amigo lector, que ya es tiempo de revertir nuestra actitud y asumir nuestra responsabilidad como ciudadanos? Si empezamos a practicar estos hábitos podremos cambiar.

Los políticos, educadores y formadores de opinión, tenemos la responsabilidad de señalar el camino y establecer prioridades claras y coherentes con la realidad nacional.

La confrontación nos divide y aleja de la creación de una sociedad socialmente justa, económicamente libre y políticamente independiente.

Please follow and like us:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *