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Es posible que las cosas sigan igual siempre, que  el “status quo” busque  la perfecta  incapacidad , para lograr  el perfecto continuismo de la perfecta inoperancia de nuestro perfecto sistema de  desgobierno y caos institucionalizado, sin embargo desde  la tribuna pública les comparto algunas cositas que mi parecer son indecentes.

 

Por : Richard Shaw

 

INDECENTE, es la complaciente actitud de la CICIG, que no hace pública la lista de empresas involucradas en el desfalco millonario de la SAT.

 

INDECENTE,  es el Tribunal Supremo Electoral TSE, que no aplica las leyes con firmeza y que le tiembla la mano para suspender a los partidos con financiamiento dudoso.

 

INDECENTE, es la Embajada de los Estados Unidos, que en aras de la “gobernabilidad” o quién sabe qué intereses, no hace públicas las declaraciones de la narcotraficante confesa Marlloy Chacón, y oculta a sus cómplices en las más altas esferas de la sociedad guatemalteca.

 

INDECENTE, es que se le aplique la extinción de bienes a los narcos que son de baja estofa, y a los que tienen apellidos reconocidos o vínculos políticos o tratos con la embajada gringa, no les pase nada.

 

INDECENTE,  es que el salario mínimo de un trabajador sea de Q. 2,640 y el salario de nuestro presidente sea uno de los más altos de América Latina, y que  el de un diputado sea de 23,996, pudiendo llegar, con dietas y otras prebendas, a  Q36.500.

INDECENTE, es que un médico del San Juan de Dios, un maestro, un catedrático de universidad o un cirujano de la salud pública, ganen menos que el asesor fantasma del gobierno.

 

INDECENTE,  es que algunos empleados del congreso,  ganen pensión y además cobren salario.

 

INDECENTE,  es que un ujier del Congreso, gane más que un cirujano del Hospital San Juan de Dios, más que un decano de la San Carlos, más que un juez, más que un Coronel del Ejército, y que así como ése puesto sobre pagado, hay cientos de “sindicalistas” y funcionarios que disfrutan de salarios inmerecidos, muy por encima de sus capacidades.

 

INDECENTE, es que en Ministerio Público, se atienda a la población con ineficiencia y que la justicia sólo llegue a los casos mediáticos, políticamente correctos o económicamente convenientes.

 

INDECENTE,   es la mafia que hay en la Dirección General de Migración y cómo tienen arrodillado al director, los señores de los sindicatos.

 

INDECENTE,  es que en la CONRED se pudran los alimentos y que la gente esté aguantando  hambre.

 

INDECENTE,   es que existan trabajadores del Estado que no han recibido su sueldo, mientras que líderes sindicales se hacen millonarios negociando pactos colectivos y cobrando salarios sin trabajar.

 

INDECENTE,  es que el Sistema Penitenciario, no rehabilite a los privados de libertad y que tengan a la población reclusa sin una escala de peligrosidad. Que vivan hacinados y sin oportunidades de re adaptarse. Es indecente que guatemaltecos honrados paguen por la alimentación, el techo y la salud de los criminales y que ellos no hagan nada.

 

INDECENTE,  es que existan millonarios en Guatemala que no se den cuenta que la pobreza es un mal negocio para ellos, y en lugar de buscar el progreso del país, como los ricos de otros países, estos quieran vivir atascándose como coches.

 

INDECENTE,  es la complicidad de los dirigentes de la izquierda en Guatemala, que se venden por una pinche asesoría o un sueldito  y que gritan “¡pueblo!” pero extienden la mano para recibir los dolaritos que el oligarca aporta para comprar su silencio.

 

INDECENTE,  es que los que más tienen, busquen la manera de no pagar impuestos y que aplasten a los de la clase media.

 

INDECENTE,  es ver como los “Partners in crime” (complices)  de la SAT,  agarran al vendedor de facturas, al operador de la evasión fiscal, pero no a quien compró las facturas falsas o pagó el soborno y que quede en la impunidad pues es un empresario de apellido de abolengo o es gerente de una empresa transnacional intocable.

 

INDECENTE,  es la gestión de la Contraloría General de Cuentas, que se hace de la vista gorda y entierra los casos de alto impacto y de corrupción, que negocia finiquitos y calla por la conveniencia política de los padrinos que pusieron al contralor.

 

INDECENTE,  es que el aeropuerto de Guatemala sea el único que no deje entrar a la gente… ¿es que los funcionarios de aeronáutica civil no han viajado y visto cómo son los de otros países? ¿Son ineptos o sencillamente les da vergüenza tanto pisto invertido y que el pueblo vea la evidente corrupción?

INDECENTE, es que los políticos vendan su ideología, principios y decencia por un poco de financiamiento, por ganar un distrito, por llegar a un puesto en la elección y olviden que ganar vendido, no es ganar.

INDECENTE, es que exista un desgaste mediático entre los medios de comunicación y que cada uno no acepte su respectiva línea editorial, lo cual es válido y respetable.

INDECENTE, es que los diputados se cambien de partido como cambiarse de calcetín y que los borregos de cada distrito sigan vendiendo sus votos por una bolsita de víveres, por una lámina, por una gorrita.

 

INDECENTE, es colocar en la administración a miles de empleados incapaces y que no se mejore la ley del servicio civil, para que en Guatemala exista la meritocracia y no la cuellocracia.

INDECENTE, es el dinero destinado a sostener a los partidos, y que este no se use en fortalecer la institucionalidad y la independencia política, sino que sea un botín propiedad del secretario general.

 

INDECENTE,  es que Guatemala, siendo un país democrático, ni siquiera considere la posibilidad de abrir relaciones diplomáticas con la China Continental y que continúe apegada a  Taiwán.

 

INDECENTE. es el contenido de la actual ley electoral y de partidos políticos que,  permite la privatización de las ideologías y el comercio impune de los cargos públicos.

 

INDECENTE,  es que la oligarquía criolla, de la mano de los evasores fiscales y el crimen organizado estén planeando atrasar las elecciones o dar un golpe de estado técnico, con tal de ganar tiempo y así poder ocultar todas sus fechorías.

 

INDECENTE, es la falta de cultura, ética y preparación de nuestros políticos chapines.

INDECENTE,  es que Joviel Acevedo cobre sin trabajar, que los maestros lo sigan como borregos, que los salubristas le rindan pleitesía a Luis Lara y secuaces.

INDECENTE , es que los políticos infiltren las protestas ciudadanas y traten de desprestigiar a los adversarios aprovechando el fervor ciudadano anti corrupción.

 

INDECENTE, es que  los jueces del OJ, no tengan vergüenza y dictaminen según los criterios de los editorialistas y la influencia de los medios de comunicación.

 

INDECENTE,  es el hecho de que los magistrados no tengan la  hombría de hacer cumplir la ley y se sometan a la influencia mediática y al temor que ejerce la CICIG, el crimen organizado y el CACIF.

INDECENTE, son los mega negocios de muerte que se hacen en el Ministerio de Salud, a costillas del pueblo.

 

INDECENTE, es ver los sueldazos en dólares de los funcionarios de la CICIG, y la manera como nos exigen a los guatemaltecos, como si fuéramos sus choleros y que además, den resultados a medias y sólo lo hagan cuando están cerca de ser expulsados del país.

 

INDECENTE,  es la indiferencia de los intelectuales apolíticos, que en privado se quejan, pero que jamás dan la cara.

 

INDECENTE, es el hacernos de la vista gorda, es pensar que todo está bien… mientras que no nos afecte.

 

Hay muchas cosas indecentes, cosas que duelen, que lloran sangre. Les comparto unas pocas nada más, ustedes imaginen el resto.  Hoy me quejo, señalo y acuso y así me desahogo, ¡tal vez no cambie nada!, ¡tal vez cambie algo!… Estas líneas que presento a ustedes, son un grito más de dolor ante la pandemia social de corrupción en que vive Guatemala. ¡Que se rompa el silencio! ¡Que hable Guatemala!… GUATEMALA PUEDE VIVIR SIN MIEDO…

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