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Guatemala necesita integrarse a un sistema económico moderno. Para eso es necesario contar con una legislación apropiada. El tema de la Ley Antimonopolio o Ley de Competencia, ha estado esperando más de 32 años.  Para conocer cómo va el proceso legislativo, entrevistamos al diputado Enrique Álvarez, jefe de la bancada del partido CONVERGENCIA y miembro de la Comisión de Economía.

Por Richard Shaw / Noticias GT

Todos sabemos que es necesaria la integración de Guatemala a un sistema más moderno y para esto, hay ciertos requisitos: La Unión Europea, los Estados Unidos y otros países piden que tengamos vigente una Ley Antimonopolio.  Es irónico que seamos el único país en América Latina, junto a Cuba, que no cuenta con esta ley.  ¿Por qué Guatemala no aprueba la Ley de Competencia, si ya estamos a las puertas de esto y llegamos casi a la tercera lectura?

-El problema de la Ley de Competencia es un tema grave y una distorsión muy fuerte para la economía guatemalteca.  Es uno de los compromisos que el Estado de Guatemala asumió cuando se firmó el Tratado de América Central y República Dominicana con Estados Unidos; está en el marco del Tratado de Centro América con la Unión Europea, es decir,  tenemos obligaciones de carácter internacional, compromisos serios, pero además es necesario decir que la economía guatemalteca tiene graves distorsiones.  Tenemos la economía más grande de América Central en volumen, pero tenemos al menos el 60% de la población en pobreza.  Eso no debiera pasar. Lo que eso evidencia es que la economía guatemalteca privilegia a grupos poderosos económicamente y que no hay un estímulo para el mercado interno, que permitiría generar más riqueza pero también que la población viviera en condiciones de mayor dignidad.  No hay ninguna justificación para que en Guatemala no haya una Ley de Competencia que efectivamente inviabilice los monopolios que limitan la inversión productiva.

Guatemala, oficialmente, reconoció que la población en pobreza era del 60% y hace un par de meses, el representante del BID, Hugo Beteta, quien es un economista guatemalteco, habló del 67%.  Tenemos casi el 50% de la niñez con desnutrición crónica.  Lo que estamos diciendo es que estamos condenando a la niñez a que no tenga la capacidad de desarrollarse.  Un niño o niña que tiene desnutrición crónica, no tiene capacidad de aprender, no tiene la capacidad de desarrollarse de forma normal.  Es decir, estas distorsiones son producto de un modelo económico que no privilegia el desarrollo nacional.

¿A quién beneficia específicamente el hecho de que esta ley no se apruebe en el Congreso de la República?

-Este retraso está beneficiando exclusivamente a los grandes grupos económicos, que tienen la capacidad de controlar los sectores más importantes de la economía.  Los que producen cemento, los que producen, comercializan y tienen toda la cadena de las aves y licores.  Es decir, en nuestro país, parte de ese grave problema también tiene que ver que no hay procesos de transformación.  Entonces, seguimos exportando materias primas, pasamos del algodón, que se agotó, a la palma africana.  Cultivos extensivos que no necesitan transformación, que deterioran la tierra, que producen graves problemas al medio ambiente y vemos que la población que mayoritariamente es rural  se ve obligada a la agricultura de subsistencia, en el mejor de los casos, en un país cuya vocación mayoritaria es forestal, no agrícola.

– El proceso legislativo está atascado, cuénteme, ¿en qué paso va ahorita la Ley Antimonopolio?

– Nosotros hemos estado proponiendo que la ley sea agendada para conocer en tercer debate.

¿Ya se aprobaron los dos debates y hay modificaciones?

– No, las modificaciones se harán cuando se conozca en la última fase, que es por artículos y redacción final.  Hasta ahora no lo hemos logrado y hay algunos elementos que serían complementarios para que la economía del país se pueda desarrollar.  Una es la Ley del Agua y la otra es la Ley de Agricultura Familiar, que permitiría que hubiera un ciclo de producción y comercialización para beneficiar a la población. Pero evidentemente, la economía de Guatemala es artificialmente subdesarrollada, Guatemala es un país rico, tiene enormes riquezas y si analizamos, por ejemplo, el tema de la minería, es miserable la cantidad de regalías que el Estado recibe.  Producimos plata, oro, uranio, dicen algunos.  Y la verdad, es que no hay la posibilidad de que el Estado se fortalezca.

El país tiene el presupuesto, proporcionalmente, en relación al PIB, más bajo de América Central; el de Guatemala anda alrededor del13%, países pobres como Nicaragua u Honduras, están arriba del 14.  Países como Costa Rica o Panamá, están arriba del 17%.

Hay una serie de factores que determinan que, o hacemos cambios de fondo o modificamos la estructura económica del país o no tendremos viabilidad.

¿Cuáles serían las consecuencias inmediatas de no aprobarse la Ley de Competencia?

– Guatemala corre grave peligro de aislarse internacionalmente y dejar de recibir beneficios.  Directamente, para mencionar un caso concreto. El tratado con la Unión Europea exige eso, también está el tema de la lucha contra la corrupción, que tiene que ver con la democratización del país, hay aranceles que podrían ser afectados si no cumplimos con este tipo de cambios que están acordados, es posible que el país deje de obtener beneficios…

¿Incluso también en su relación con Estados Unidos?

– Si, porque ahí hay dos temas.  Uno que va en camino de resolverse, que tiene que ver con la libertad de asociación sindical, eso está más avanzado.  Pero el otro tema es la Ley de Competencia, que es un requisito del Tratado.  Podría ser que Guatemala sufriera sanciones.  A mí me parece que esas sanciones no se han producido todavía, porque seguramente no hay interés de generar mayor inestabilidad, pero la economía guatemalteca está deprimida.  El Banco de Guatemala, que tenía expectativas de crecer al 3.4% en este año, lo redujo a un máximo de 3.2, lo cual todavía es exagerado.  Ellos dicen 3% ó 3.2, las expectativas que nosotros tenemos es de 2.9%, lo cual estaría enormemente cerca del crecimiento de la población, que está cerca del 2.5%, o sea, casi 0 crecimiento; y con una enorme cantidad de población joven que se incorpora.

 

En el programa PROTAGONISTAS, que conduce Richard Shaw, el diputado Enrique Álvarez del partido Convergencia, denunció que existe una falta de voluntad política para acelerar la aprobación de la Ley Antimonopolio. Vea la entrevista completa en: FB sección videos, La Noticia

—————Rompe texto 1 – en recuadrito con foto de la constitución——–

La Constitución Política de la República de Guatemala se adelantó a esta necesidad y en su Artículo 130, establece que: “Prohibición de monopolios. Se prohíben los monopolios y privilegios. El Estado limitará el funcionamiento de las empresas que absorban o tiendan a absorber, en perjuicio de la economía nacional, la producción en uno o más ramos industriales o de una misma actividad comercial o agropecuaria. Las leyes determinarán lo relativo a esta materia. El Estado protegerá la economía de mercado e impedirá a las asociaciones que tiendan a restringir la libertad del mercado o a perjudicar a los consumidores.” La Constitución ya contempla esta ley. ¿Por qué los diputados de 7 diferentes legislaturas no lo han hecho? ¿Cuáles son los monopolios nacionales que tiemblan ante la posibilidad de una competencia libre y regulada?

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